La ciudad ha cambiado mucho en el último año y lo ha hecho tanto para bien como para mal.
Entra Diciembre, y con el, nuestra añoranza a 12 meses más en el asfalto de esta capital.
Me acuerdo de la primera vez que fui a las oficinas de COC4INE en la Juárez, hace casi un año.
"¿Qué te parece si te encargas de una sección que tenga que ver con el disfrute la ciudad?", se me preguntó. Desde entonces, he procurado por hacer de esta sección un lugar donde se pueda acoplar, encajar, debatir y hasta criticar, distintos aspectos "cítadinos" como tal; más allá de los nuevos restaurantes, las galerías y los conciertos, era para nosotros vital debatir aspectos del día a día, las cosas que nos preocupan a aquellos que hacemos explotar cultural, económica y políticamente a este Distrito Federal.
Hemos arribado a la última estación, la bacha de un año que lleva "Caos" en la frente al paso de estos meses; y empezar a recapitular nos tomaría tanto tiempo invertido como enlistar los mejores albúms del año, el mejor concierto o la canción del 2013; no es nuestro rubro y, leealo bien, parece mucho más fácil que tirarse un año atrás en una capital. De verdad.
Comencemos pues con el tema por excelencia: la movilidad. Este año en particular, D.F. vivió grandes (¿?) cambios en su estructura vial, transporte y demografía urbana. Crecieron grandes proyectos, revitalizaron otros y se cometen errores terribles a la par; ejemplo: Si bien Santa Fe se ha convertido en el corazón de la movilidad "Godinez" de la ciudad, (por encima de Av. Reforma, cosa que si esta muy machín), también es cierto que se lleva y por mucho el título a la zona más caótica de la capirucha.
Es terrible accesar en las mañanas; se siguen viendo los mismo problemas al no contar con un buen soporte de transporte público; la zona comercial fue la favorita de las marcas para establecer su llegada a México en una sola tienda, jactándose como si fuera el mejor acierto; y los colonos deben de estar a dos de dejar todo y salir para Toluca, la tierra del señor presidente, la tierra prometida de la utopía mexicana.
Esto nos desemboca a el negrito en el arroz de este año: El gobierno capitalino. Entrar como héroe y salir por la de atrás aguantando los jitomatazos no debe ser grato para Mancera. Le apostó a la continuidad, y ni así logro simpatizar. Se le termina el año en la peor de las crisis, a el y a los políticos en general; no olvidemos.
Una ciudad al borde de la ruptura, un aumento a el Metro nada bien visto; los cuestionamientos a si el narco nos ha alcanzado a los habitantes de la ciudad se hundieron en el carpetazo; la ley-antimarcha; la CNTE y el aguante; la escaza agua que desesperó a los de la Roma-Condesa; el desastroso accidente de "El Caballito" frente al MUNAL; las ciclopistas como pretexto para los automovilistas; las incesantes obras... En fin, la lista nos daría medio post.
Y, muchachos, el augurio no es bueno. Los capitalinos tenemos de frente un año de muchas decisiones a tomar en muchos ámbitos. Hasta los culturales, después del recorte a la cultura, debemos explotar más las oportunidades que se presentan, posibilidades que dieron frutos enormes este año. Lo mejor: El Dolores Olmedo exhibiendo a los grandes (el Picasso original vale toda la pena); la re-apertura del Tamayo; Bonus, BFFmx, Nrmal, ArtDistrict, Marvin se disputan el mejor festival en las calles de la ciudad; Museo Jumex y su arquitectura de otro mundo; el diplomado en albures de Tepito que toma fuerza; festejar los 33 años del Chopo.
La ciudad tuvo un gran año en música y cultura, de los mejores. Vaya nombres pisaron los venues a lo largo de 365 días de diversidad musical. Blur en el Vive Latino; las 10 horas de Robert Smith con temblor incluido; Patti Smith; James Blake, QOTSA y un festival como el Corona codeándose con los pesados; Mutek en las vitrinas de lo mejor de lo mejor que esta ciudad puede ofrecer; la disputa por el Foro Alicia; el primer año sin conciertos en CCD, pero con gran año para la Estela; Foo Fighters; Black Angels; Macaulay Culkin en el Caradura; Cults para Vans; Little Jesus en el nuevo y mejorado Bipo+Pasagüero...
Ir a comer a Wok; aventarse las empanadas en el camellón de Nuevo León y Tamaulipas en Condesa; entrar a Guru para saludar a ElCha!; perderse en Amsterdam, aguantar la ciclopista en Durango pasando la Cibeles; Plaza Río de Janeiro; Ibero 90.9 y RMX; La Roma Records, Discoteca, Border, Dr. York; aguantar al chavo-ruco en ecobici; Imperial, Pata Negra, Rhodesia, Felix Bar, Máximo, DayOff; las librerías de viejito y el buen té chai...
La Roma y Condesa se llevaron el titulo a la zona favorita del Distrito Federal, todo ocurre en sus calles y en sus bares, se mantienen siempre frescos a pesar de la falta de agua, los temblores que se sienten peor que en el centro, y la continua invasión de más y más antros para Mirrey. Esperamos la pronta desaparición del Bull, del YOLO, del Bambaata o del CatWalk por el bien de varios...
Y así que desaparezca la necedad a el automóvil; Ecobici creció, Carrot un poco más, los jardínes verticales, el EcoFest; Laboratorio Sustentable y su chamba enorme de revitalizar de forma ecológica, equitativa y económica zonas como Neza. Que desaparezca el mal trato a los ciclistas urbanos, así como el mal trato a los ciudadanos; que se quite la publicidad infame de la glorieta de los Insurgentes y mejor se repare de baches la Av. Chapultepec, más y mejores condiciones en la Cuauhtémoc, más y mejores parques, más verde en una ciudad asfixiada. Ojalá pudiéramos recuperar espacios públicos como el kiosko frente al museo de Geología, a la Nueva Sta. María, a Azcapotzalco o Gustavo A. Madero.
Este año si los olvidaron...
Olvidaron que la ciudad necesita más transporte público. Parecen olvidar que la ciudad es tan diversa, que todavía no la pueden tolerar. Las marchas en bici encuerados, la de andar en calzones por el metro, la de los zombies, la de las chicas que les gusta el pop coreano, la de los derechos civiles, la de los estudiantes, eso de las bardas de acero por el centro y de ver salir macanazos en cada esquina, que es igual de malo que ir y desbaratar calles y locales argumentando revolución...
Recordaron que la ciudad necesitaba de oportunidades, de proyectos como Laboratorio para la ciudad, de Filux, la próxima llegada de Sónar, o del Nrmal; de Ambulante y demás ciclos de cine, de una nueva Cineteca Nacional, de los talleres de la UNAM...
Por todo esto y más: Gracias D.F.
Gracias Indios Verdes y Martín Carrera por demostrarnos esa realidad que luego nos gusta ocultar de la ciudad.
Gracias Coyoacán por mantenerte real, a pesar de todo/s.
Gracias Milpa Alta por el chance de conocerte.
Gracias Tlatelolco por tener siempre tu carácter social-cultural, tienes al edificio más chingon de la ciudad.
Gracias centro por tu próxima 16 de Septiembre peatonal, ojalá no la llenes de botargas como la otra.
Gracias barrio chino por tu cantina "La Apestosa".
Gracias Zócalo. Gracias mitines.
Gracias MUMEDI.
Gracias ciudad, por enseñarme una vez más lo impredecible que eres, y que por eso te quiero mas.
Gracias a usted, lector amigo, por la oportunidad.
Nos vemos en otro año D.F., que todo termine bien para los dos.
#WeAreCOC4INE
Hemos arribado a la última estación, la bacha de un año que lleva "Caos" en la frente al paso de estos meses; y empezar a recapitular nos tomaría tanto tiempo invertido como enlistar los mejores albúms del año, el mejor concierto o la canción del 2013; no es nuestro rubro y, leealo bien, parece mucho más fácil que tirarse un año atrás en una capital. De verdad.
Comencemos pues con el tema por excelencia: la movilidad. Este año en particular, D.F. vivió grandes (¿?) cambios en su estructura vial, transporte y demografía urbana. Crecieron grandes proyectos, revitalizaron otros y se cometen errores terribles a la par; ejemplo: Si bien Santa Fe se ha convertido en el corazón de la movilidad "Godinez" de la ciudad, (por encima de Av. Reforma, cosa que si esta muy machín), también es cierto que se lleva y por mucho el título a la zona más caótica de la capirucha.
Es terrible accesar en las mañanas; se siguen viendo los mismo problemas al no contar con un buen soporte de transporte público; la zona comercial fue la favorita de las marcas para establecer su llegada a México en una sola tienda, jactándose como si fuera el mejor acierto; y los colonos deben de estar a dos de dejar todo y salir para Toluca, la tierra del señor presidente, la tierra prometida de la utopía mexicana.
Esto nos desemboca a el negrito en el arroz de este año: El gobierno capitalino. Entrar como héroe y salir por la de atrás aguantando los jitomatazos no debe ser grato para Mancera. Le apostó a la continuidad, y ni así logro simpatizar. Se le termina el año en la peor de las crisis, a el y a los políticos en general; no olvidemos.
Una ciudad al borde de la ruptura, un aumento a el Metro nada bien visto; los cuestionamientos a si el narco nos ha alcanzado a los habitantes de la ciudad se hundieron en el carpetazo; la ley-antimarcha; la CNTE y el aguante; la escaza agua que desesperó a los de la Roma-Condesa; el desastroso accidente de "El Caballito" frente al MUNAL; las ciclopistas como pretexto para los automovilistas; las incesantes obras... En fin, la lista nos daría medio post.
Y, muchachos, el augurio no es bueno. Los capitalinos tenemos de frente un año de muchas decisiones a tomar en muchos ámbitos. Hasta los culturales, después del recorte a la cultura, debemos explotar más las oportunidades que se presentan, posibilidades que dieron frutos enormes este año. Lo mejor: El Dolores Olmedo exhibiendo a los grandes (el Picasso original vale toda la pena); la re-apertura del Tamayo; Bonus, BFFmx, Nrmal, ArtDistrict, Marvin se disputan el mejor festival en las calles de la ciudad; Museo Jumex y su arquitectura de otro mundo; el diplomado en albures de Tepito que toma fuerza; festejar los 33 años del Chopo.
La ciudad tuvo un gran año en música y cultura, de los mejores. Vaya nombres pisaron los venues a lo largo de 365 días de diversidad musical. Blur en el Vive Latino; las 10 horas de Robert Smith con temblor incluido; Patti Smith; James Blake, QOTSA y un festival como el Corona codeándose con los pesados; Mutek en las vitrinas de lo mejor de lo mejor que esta ciudad puede ofrecer; la disputa por el Foro Alicia; el primer año sin conciertos en CCD, pero con gran año para la Estela; Foo Fighters; Black Angels; Macaulay Culkin en el Caradura; Cults para Vans; Little Jesus en el nuevo y mejorado Bipo+Pasagüero...
Ir a comer a Wok; aventarse las empanadas en el camellón de Nuevo León y Tamaulipas en Condesa; entrar a Guru para saludar a ElCha!; perderse en Amsterdam, aguantar la ciclopista en Durango pasando la Cibeles; Plaza Río de Janeiro; Ibero 90.9 y RMX; La Roma Records, Discoteca, Border, Dr. York; aguantar al chavo-ruco en ecobici; Imperial, Pata Negra, Rhodesia, Felix Bar, Máximo, DayOff; las librerías de viejito y el buen té chai...
La Roma y Condesa se llevaron el titulo a la zona favorita del Distrito Federal, todo ocurre en sus calles y en sus bares, se mantienen siempre frescos a pesar de la falta de agua, los temblores que se sienten peor que en el centro, y la continua invasión de más y más antros para Mirrey. Esperamos la pronta desaparición del Bull, del YOLO, del Bambaata o del CatWalk por el bien de varios...
Y así que desaparezca la necedad a el automóvil; Ecobici creció, Carrot un poco más, los jardínes verticales, el EcoFest; Laboratorio Sustentable y su chamba enorme de revitalizar de forma ecológica, equitativa y económica zonas como Neza. Que desaparezca el mal trato a los ciclistas urbanos, así como el mal trato a los ciudadanos; que se quite la publicidad infame de la glorieta de los Insurgentes y mejor se repare de baches la Av. Chapultepec, más y mejores condiciones en la Cuauhtémoc, más y mejores parques, más verde en una ciudad asfixiada. Ojalá pudiéramos recuperar espacios públicos como el kiosko frente al museo de Geología, a la Nueva Sta. María, a Azcapotzalco o Gustavo A. Madero.
Este año si los olvidaron...
Olvidaron que la ciudad necesita más transporte público. Parecen olvidar que la ciudad es tan diversa, que todavía no la pueden tolerar. Las marchas en bici encuerados, la de andar en calzones por el metro, la de los zombies, la de las chicas que les gusta el pop coreano, la de los derechos civiles, la de los estudiantes, eso de las bardas de acero por el centro y de ver salir macanazos en cada esquina, que es igual de malo que ir y desbaratar calles y locales argumentando revolución...
Recordaron que la ciudad necesitaba de oportunidades, de proyectos como Laboratorio para la ciudad, de Filux, la próxima llegada de Sónar, o del Nrmal; de Ambulante y demás ciclos de cine, de una nueva Cineteca Nacional, de los talleres de la UNAM...
Por todo esto y más: Gracias D.F.
Gracias Indios Verdes y Martín Carrera por demostrarnos esa realidad que luego nos gusta ocultar de la ciudad.
Gracias Coyoacán por mantenerte real, a pesar de todo/s.
Gracias Milpa Alta por el chance de conocerte.
Gracias Tlatelolco por tener siempre tu carácter social-cultural, tienes al edificio más chingon de la ciudad.
Gracias centro por tu próxima 16 de Septiembre peatonal, ojalá no la llenes de botargas como la otra.
Gracias barrio chino por tu cantina "La Apestosa".
Gracias Zócalo. Gracias mitines.
Gracias MUMEDI.
Gracias ciudad, por enseñarme una vez más lo impredecible que eres, y que por eso te quiero mas.
Gracias a usted, lector amigo, por la oportunidad.
Nos vemos en otro año D.F., que todo termine bien para los dos.
#WeAreCOC4INE