Christopher Nolan pareciera tener la enorme facilidad de poder crear una historia de inicio a fin que mantiene especulaciones sobre cada minuto de la película, a lo personal maneja una dirección de fotografía impresionante la cual motiva para realmente percibir cada detalle que genera en un publico emoción, tristeza y por que no hasta el sentimiento de impotencia en ciertos minutos donde todo augura un final caotico. Una sorpresa mas es Joseph Gordon Levitt quien deja de ser el chico bueno como en 500 days of summer, para dar un giro drástico a su personaje para lo que pocos imaginarian.
Sin duda es una película que vería una y otra ves, esperemos todos la disfruten y porque no, esperar una continuación que al menos a muchos nos hace comernos las uñas.
